En el año 1993, la marca CASIO, ya
popular desde hace décadas por sus múltiples avances en el mundo de
la electrónica de consumo, decide dar un salto cuantitativo en una
de sus áreas más atrayentes para el público, la de la relojería,
y dentro de ésta, la gama G-Shock, ya por aquel entonces muy
reconocida ya a nivel internacional.
