Tras el exitoso lanzamiento en 2001 de
la serie 200, CASIO debía dar un salto cuantitativo y a la par,
cualitativo, para su nueva revisión del modelo más imponente de
entre sus filas, el Frogman.
Esperaron 8 años nada menos, para
desarrollar un modelo que ha quedado en los anales de la relojería
por algunas de las gestas, una en concreto más que nada, como un
verdadero titán en el mundo de los aficionados.



