jueves, 30 de marzo de 2017

DW-9900: EL PEQUEÑO DIAMANTE

Tercera entrega de los artículos dedicados a la saga Frogman, esta vez, venimos a presentar el modelo que cogió el testigo para entrar en el nuevo milenio, el DW-9900, que como acostumbraba la marca, seguía llevando los más altos estándares de calidad.





Continuando con la estructura en el resultón y muy apreciado titanio, que aporta ligereza y resistencia a la corrosión por encima de muchos otros materiales, este modelo en concreto, acomodó su tamaño a unas medidas contenidas para lo visto en la serie, siendo, hasta hoy día, el Frogman de menor envergadura, no por ello, dejando de ser una pieza excepcional.




Su caja roscada Oyster, el certificado ISO 6425 200m Diver, pulsadores sobredimensionados, elipsoidales en la parte izquierda, protegidos contra accionamiento accidental, caja desplazada (signo de identidad del Frogman por siempre).


Hubo una serie de detalles, que en concreto, hicieron denotar las claras diferencias del modelo respecto de sus antecesores, el DW-6300 y DW-8200 (con el que convivió unos años en producción), aparte del menor tamaño general, la leyenda “FROGMAN”, se mostraba en esta ocasión en la parte derecha del bisel, y las líneas generales de diseño eran fluidas, dibujando una suavidad de formas nunca vista antes, lo cual, aportaba un dinamismo excepcional en el acabado.


Su módulo, aparte de las funciones habituales de alarmas, cronógrafo, cuenta regresiva y DIVE TIMER, aportaba la novedad de elegir entre distintas zonas de hora mundial (10 en concreto), y una nueva funcionalidad, realmente inusitada, de poder introducir una pequeña base de datos del propietario, el ID CARD, con capacidad de guardar, número de tarjeta de buceo, grupo sanguíneo, número de teléfono para llamadas de emergencia, nombre de usuario, nombre de persona de contacto en caso de emergencia y documento de identidad del usuario, más completo imposible.

Un display bicolor muestra de manera clara y legible todos los datos necesarios en cada caso y función, con iluminación EL que puede conmutarse de manera automática, también cuenta con un indicador de vida de la batería en pantalla, en forma de pila, que avisa del agotamiento de ésta en su debido momento.





Un apunte curioso, hubo una serie de este modelo llamado “SEAMAN”, debido a que eso mismo ponía en la leyenda del bisel en la parte derecha, en lugar de “FROGMAN”, cosas de los japoneses y sus mercados, decir que éstos, son muy buscados por los coleccionistas y muy apreciados por su rareza.





En fin, un “pequeño” y ligero Frogman, pero matón y resistente como pocos relojes en el mundo, capaz de todo, muy cómodo de llevar y con una estética inconfundible, os dejo unas fotos del mío.

Adan G-Shock Blog / Juan Marichal 2017