miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA CATEDRAL DE LA DETERMINACIÓN, EL GENIO DE JUSTO GALLEGO.

La historia de Justo Gallego es ya conocida por todos, desde la campaña de publicidad de Aquarius toda España conoció la historia de este hombre...una historia de verdadera fe y determinación, buscando inspiración(estoy envuelto en un proyecto de un videojuego del rol al estilo clásico) decidí acercarme de una vez al templo de la determinación.

No esperaba encontrarme con las sensaciones que este lugar me han producido.







Dejé mi montura como un caballero andante próximo a las verticales escalinatas de la Catedral, todo allí tiene un aspecto que es difícil de explicar, después de conocer muchas obras milenarias de España, obras que son patrimonio de la humanidad y testimonio vivo del potencial de mi país, este lugar escondía algo.

Para muchos que leen este blog pensarán "¿¿Y a que viene esto ahora??", bueno los G-Shocks son relojes de aventura, de turismo, de movimiento...¿no?, pues los viajes, la cultura son sin duda la base de todo buen "Gshokero".

Camino unos pasos y miro la altura a la que esta la catedral...

Útil, cómodo, resistente...mi Rangeman es un relojazo.

Los primero pasos al lado de este edificio son especiales, insisto en la sensación de sentir que estoy en un lugar extraño, irradia una energía que empiezo a captar, la ventaja de visitarlo en soledad es que puedes escucharte a ti mismo, lanzo las primeras fotos...


Ya desde el exterior se puede ver belleza en las formas.







La entrada lateral a la nave principal.
Entramos y grabo un pequeño vídeo para hacernos una idea del tamaño...




En un viejo televisor vemos un vídeo dvd que Justo tiene a la venta, llaveros, calendarios...yo dejé mi donativo pero no me lleve nada, lo dejo para la próxima vez, que no será dentro de mucho, me deje muchas cosas en el tintero.
Escucho movimiento tras la cristalera, no alcanzo a ver, pero si a imaginar que es Don Justo quien esta detrás...tras esperar un rato decido continuar...

La altura de la nave impresiona.


Desde la nave principal podemos subir, bajar o continuar a otras salas anexas...cada rincón no tiene desperdicio, decido subir...


Subo...


Recuerdo un pasaje de Miquel Silvestre en Asia donde encontró la fe, me vino a la memoria debido a que sin yo esperarlo empecé a emocionarme, una emoción difícil de explicar, sobretodo para quien no la espera, yo que visite Roma y tuve el Papa Francisco a escasos 3 metros de mi...(y no sentí nada, mientras otros lloraban a mi lado, yo parecía estar de espectador a miles de km, casí me sentía culpable, casí un psicopata)... al llegar a la parte superior me dí cuenta del empeño de este hombre, de su voluntad, determinación, fe...sin duda la frase "Nada es imposible", toma todo su sentido.La emoción se hizo más fuerte y tuve que sujetarla.Dios esta en nosotros, sin duda, no hace falta crear edificios con materiales nobles y caros, la belleza de este lugar reside en su corazón, en su verdad, de quien ha dedicado su vida a Dios, dándole este templo que es sin duda testimonio del esfuerzo, de una voluntad de hierro...no tenía palabras para describir las sensaciones.

Justo Gallego nos da una lección de vida, nada es imposible.

Llegué buscando inspiración, y encontré muchas más cosas.

Tras las escaleras pequeñas, una subida mayor, no deja de sorprender cada rincón.




Vidrieras humildes, pintadas a mano...
El material de construcción esta por todos lados.
Los tejados parecen pequeños ovnis asentados... los materiales baratos se convierten aquí en belleza.

La rueda de un bici, o de una pequeña moto...nos sirve de polea, todo aquí vale y nos vuelve a dar otra lección.
Vuelvo sobre mis pasos...

Al descender miro y me encuentro con una imagen, parece mirar a todo el que por allí descienda.

Parece saludarnos.


Tras la cristalera, Justo, que con sus años, no para, estuve hablando un ratito con el y dejé lo de la foto para la próxima vez, así tengo excusa para volver.

Delgado, mayor, inquieto, Justo sale de la habitación y me saluda, le hablo y tengo que subir el tono, el maestro tiene ya una edad donde todo "medio funciona"...pero no para, me dice "Eres motero ¿eh?", "¿De donde vienes?", y así comienza una pequeña charla, me siento abrumado por la sencillez, después de conocer en esta vida a tanto gilipollas que se cree algo, encontrar personas así te devuelve la paz con el ser humano... Me explica que si ya he bajado..."No, aún no", le digo.Y dándole las gracias tras la charla y esperando volver a verle a la salida inicio el descenso, hay que caminar despacio, más que por precaución, por no perder detalle, aquí todo es importante.

Esta bajada esta sin concluir, por aquí no...


Antes de salir de la nave y bajar, no puedo evitar mirar estas pinturas, ¿Qué pensarían los maestros constructores de todo esto?, seguramente se asombrarian de los materiales, pero sobretodo de un hombre que parece un superhombre, si esta historia fuera de los EEUU ya tendríamos 1 serie y 3 películas...aquí dan premios de cine a auténticos payasos.

Para bajar salgo al exterior.La belleza "extraña" me rodea.

Las formas son hermosas, tienen algo de caótico, también parece una obra en ruinas, como si al construirla se descontruyera, no sé explicarlo, es como si se respirará un aire de algo que se perdio ya en el tiempo...

Parte de la nave que puede verse desde la calle.




Tras los arcos de la izquierda esta la entrada a la zona de rezos o una iglesia típica, desde allí puede verse la entrada cerrada que daba acceso directo a esa sala.



Al fondo la bajada directa aún sin terminar.Los bancos tapados con plásticos casí me recuerdan una escena de videojuegos como Vampire Killer de Konami...



La escalinata del fondo.
Al darte la vuelta ves el altar.
Lo curioso también es que aún sin terminar, todo es reconocible, como si el maestro quisiera dejar todo en su sitio, claro y cristalino.


Salgo al exterior y no puedo evitar tirar más fotos.







Camino la ultima parte abierta al publico.
Curioso el detalle de los techos...con que poco se puede hacer tanto.









Para finalizar os dejo el plano de esta maravillosa obra, no me canso de repetir que esta visita ha sido muy importante,(emocionalmente ha sido una sorpresa), quizás para algunos este hombre sea solo un loco, pero los verdaderos locos son los que pasan por la vida sin hacer algo que merezca la pena o por lo menos, intentarlo.

Todo final merece un cafecito...y por casualidad...CAFE ABADIA...